Isaac Deutscher: Trotsky. El profeta armado (1879-1921). Ediciones Era S.A., México, 1973 (es la tercera edición en castellano, la primera es de la misma editorial en 1966). 492 páginas. (Título original: The Prophet Armed. Trotsky: 1879-1921, Oxford University Press, Inc., Nueva York/Londres, 1954).
Deutscher es un excepcional historiador. Al final de este itinerario de lecturas te incluyo con los números 24, 25, 26 y 27 otras cuatro obras suyas (las otras dos partes de la Trilogía sobre Trotsky, la biografía de Stalin y La revolución inconclusa. 50 años de historia soviética). Pero antes que excepcional historiador es un excelente marxista (condición precisamente de lo excepcional historiador que es).
Sus obras son ejemplos eminentes de esa práctica teórica de la que tanto te vengo hablando en estas páginas. Y como realizador de esa práctica estuvo también inmerso en la lucha cruda y dura. Admirador evidente de Trotsky no puede aplicársele el apelativo de trotskista. Desdichadamente los trotskistas han sido, después de la muerte de Totsky, (y salvo muy contadas excepciones como la de Mandel) un fiasco. El excelente marxista que fue Deutscher tenía que chocar (y chocó) con los malos marxistas que se llamaron trotskistas en la segunda mitad del siglo XX. (Déjame que te diga entre paréntesis que en Euskal Herria conocemos bien ese fiasco de los que usurparon el nombre de trotskistas -p.e. ETA VI- sin haber leído o habiendo leído muy mal y entendido peor a Totsky).
Yo tengo una personalísima deuda de gratitud con este libro deslumbrante y excepcional. Te lo coloco inmediatamente después de la Historia de Trotsky para que la complementes. No sólo para que rellenes los datos sobre la intervención de Trotsky en la Revolución de Octubre que su pudor le obligó a silenciar o disimular. Sino para que consigas una información necesaria sobre los dos decenios de lucha y preparación revolucionaria anteriores a 1917.